En nuestro afán por probar los máximos buffets posibles, fuimos el sábado a cenar (repitiendo sitio, por cierto), a “La Vaca Paca”, situado en Paseo de Gracia. Es un restaurante que suele estar bastante lleno, con largas colas y gente muy variada. Ofrecen dos servicios: el de buffet libre, por 10,90€ noches y festivos con derecho a una bebida, y el servicio de tapas, que te clavan bastante aprovechando que la mayoría de clientes son extranjeros.

El sitio no está mal, aunque es demasiado ruidoso y la decoración deja bastante que desear, pero es funcional: muchas mesas, el espacio justo para todo, personal que recoge al momento…
Pero para el bombo que se dan, deberían dejar mejor sabor de boca. Es verdad que las pizzas están buenas, y que es uno de los pocos buffets que ofrecen carne recién hecha y de diversos tipos, pero es lo único que tienen.
Los fríos son escasos, cuando normalmente es de lo que se abusa, y los calientes… también. Pizza, carne, patatas fritas, croquetas y espaguetti, que tienes que llegar en el momento justo porque nunca queda de nada.
La primera vez que fuimos quedamos más satisfechos, pero ya no sales a rebentar, que es como pretendemos salir de un buffet.
Para una primera vez, bien, pero mejor no repetir.

