
En el corazón de Nervión, se encuadra éste lugar, al que si no te gusta la carne, no te recomiendo que vayas, pero si te gusta, no puedes perdértelo.
Ubicado en la calle Sinaí, del sevillano barrio del Polígono de San Pablo, éste amplio mesón, se convierte en referente de las mejores carnes a la brasa de toda Sevilla.

La bodega es espléndida, una buena selección de tintos de La Rioja y de la Ribera del Duero, con espacio para los blancos y rosados.
Famoso es su solomillo de buey a la brasa en dos versiones: una en la que pides el solomillo a tu gusto y te lo sirven y otra en la que te sirven en la mesa unas brasas “portátiles” y tu mismo te lo asas, previo corte del solomillo en filetes finos… ¡delicioso!
Disponen de otras carnes como el cerdo ibérico (solomillo, presa, pluma, pincho moruno…), cochinillo (por encargo), cordero, pollo, y como digo buey (chuletas, chuletón, solomillos, centros…).
Como uno es de ideas fijas, os voy a decir que es lo que suelo comer en el 90% de las veces que voy: De entrada chorizo criollo y morcilla a la brasa, una botella de un vino que me guste, como plato fuerte el solomillo de buey en su punto, tarta de queso de postre (no os hacéis una idea de como está) y por último un Johnny Walker o un Jack Daniel’s (depende la ocasión) con mucho hielo.
Las raciones son generosas, vamos que quedarte con hambre es imposible aquí. La relación calidad precio es muy buena. Si queréis una pista, hace poco cenamos unas 6 personas con lo que os he comentado y quizás algo más. Finalmente el precio fue de unos 22 o 23 € por persona. Para un sitio de ésta categoría está mejor que bien.
Aparte del Mesón asador de Sevilla, existen 3 mesones más de la marca: dos en Jerez de la Frontera y uno en El Puerto de Santa María.
Aquí os dejo el enlace de la web del Mesón del Asador
Con appétit