En Mayo, pasé un fin de semana en Córdoba.
La verdad es que el “pasote” gastronómico que nos dimos fue espectacular.
Así que hoy he decidido escribir una entrada doble: Vinos / Restaurantes.

El Churrasco es, si no el mejor, uno de los mejores restaurantes de Córdoba.
Ubicado en la calle Romero 16, más de 30 años de historia le contemplan. La pareja que nos acompañaba hizo la reserva unos días atrás. Cuando llegamos nos dieron la bienvenida y nos acompañaron hasta nuestro salón, “El patio del limonero”. Se trata de un salón con una bóveda acristalada piramidal que deja pasar la luz solar y que tiene un limonero natural en mitad del mismo.

Patio del Limonero
La disposición de las mesas, la decoración, la mantelería, la calidad de la vajilla y del mobiliario, hacen de aquel lugar un sitio más que acogedor.
El servicio y la atención son muy esmerados, sin llegar a ser agobiantes.
De entrada nos invitaron a una copa de fino, que estaba im-pre-sio-nan-te. Para compartir probamos, como no, las berenjenas con salmorejo… no hay palabras. A éste entrante le siguieron unas setas en su jugo que quitaban “el sentío”.
Y como plato fuerte, cada uno decidió una cosa. Yo personalmente me decanté por compartir un chuletón del Valle de los Pedroches (con calidad certificada) con mi pareja. Pesaba 1 Kg. aprox., te lo muestran en crudo, te lo preparan y te ponen tu plato de barro caliente para que te la prepares a tu gusto, como debe ser.
Tampoco perdí detalle del solomillo de ternera y el lomo de buey que probaron nuestros amigos.
Hago un inciso para hablar del caldo con el que regamos todas éstas delicias: Baron de Ley (Reserva 2001).

Tan bueno estaba, que cayeron dos botellas.
Éste vino es 100% Tempranillo. Elaborado con viñedos dela Rioja Baja, pasa 20 meses de crianza en barricas de roble americano y posteriormente 24 meses en botella.
El color rojo rubí (muy intenso) le da un aire muy atractivo y denso en copa.
Muy afrutado y suave, el ataque es simplemente perfecto, digamos que va “in crescendo” hasta dejarnos un toque a frutos rojos con la ácidez óptima.
No quiero saber, ni recuerdo cuánto nos costaron esas dos botellas, pero acabamos más que satisfechos.
Y por último: Los postres:
Aquí la elección costó más, puesto que, aparte de los postres típicos de Córdoba, había verdaderas obras de arte de la repostería.
Yo me decanté por un “Biscuit de naranja amarga, con chocolate noir fundido”… mmmmm. Nuestra amiga se decantó por la tradición del Cabello de Angel, mientras que mi pareja tiró la casa por la ventana y se deshizo con un “Crustillante de Gin-Tonic helado con sorbete de limón”
Para más info, aquí os dejó su página web www.elchurrasco.com
Buen provecho a tod@s.